Santas Garnachas

Entrada #11 Garnachas

Las garnachas son el alimento ideal del médico. Están en todos lados, son deliciosas, rápidas y relativamente baratas. En las inmediaciones de casi cualquier hospital o centro de salud puedes encontrar al menos un puesto de tacos, gorditas, o tortas. Y la verdad es que las preparan bastante bien. A veces, los empleados hasta pueden entrar y traerte la comida a tu consultorio. Este sagrado alimento de los mexicanos tiene sólo dos pequeños defectos, que ocurren sólo cuando terminas yendo casi diario, y son los kilos que uno sube rápidamente y el gasto porque cada taquito vale $22 pesos (para llenarse se necesitan unos 2 o 3).

A lo largo de toda mi vida he sido fanático de los tacos, pero por haber estudiado medicina terminé aún más clavado. Mi fin de internado lo celebré con una orden de tacos fuera del hospital, posguardado y muy contento, fue un sentimiento incomparable. Donde tuve la mayor oportunidad de comer tacos fue durante mi servicio social en la alcaldía Miguel Hidalgo. Afuera del centro de salud teníamos puestos de tacos, carnitas, tamales, gorditas y petroleras, entre otras cosas. Alrededor del centro fácilmente habían unos 7 puestos. Casi todos estaban buenos, y en algunas ocasiones, durante algunas jornadas podíamos visitar algunos otros puestos de las distintas colonias. Lo mío son los tacos, e iba al puesto al menos una vez por semana.

La mayoría de los pasantes y personal del servicio médico frecuentaba este tipo de puestos. Este último hecho lo evidencié una vez que probamos una máquina que hacía un perfil de lípidos con una muestra de sangre capilar. Orgullosamente mi perfil salió normal en todo menos c-HDL, pero compañeros y otros médicos sí tenían hipertrigliceridemia. La leyenda cuenta que hubo otros momentos cuando hicieron análisis a todo el personal del centro de salud, y los médicos constantemente solían obtener los peores resultados en los estudios de sangre. La cuestión es que perdemos cierta credibilidad profesional cuando nosotros mismos no cuidamos de nuestra salud. Por eso, después de que una señora interrumpió una consulta de enfermedades crónico-degenerativas para dejar comida, dejé de ir tan seguido a los puestos.

No todo es trabajo, y cuando salimos de nuestro horario podemos hacer lo que queramos, pero es un hecho que también somos modelos a seguir. Al final del día, lo que se ve afectado es tu consulta y por extensión la calidad de tu servicio. Personalmente lo veo como una cuestión de congruencia moral y de evitar verme como un hipócrita con el paciente. Desafortunadamente para las garnachas, son alimentos hipercalóricos ricos en grasas saturadas, carbohidratos y proteínas. Este último hecho hace que el exceso del consumo rápidamente se refleje en tu peso y en tu metabolismo, que finalmente termina aumentando la probabilidad de muerte por enfermedades cardiovasculares y enfermedades metabólicas. Por más que intentes,esconder la tripa, esto último no es tarea fácil, y ahí es cuando los pacientes rápidamente pueden oler nuestros pecados.

Las garnachas son parte esencial del kit de supervivencia del médico mexicano. Cuando el mundo se ve hostil y la vida adversa, siempre habrá un refugio cálido en las garnachas. Simplemente es un alimento que llena el alma tanto como la panza.

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