En el 2011 salió la película Sin Límite con Bradley Cooper, una película icónica donde el protagonista recibe una pastilla que le otorga una inteligencia aparentemente infinita. Con esta pastilla, el protagonista puede aprender prácticamente cualquier habilidad en cuestión de pocos días. Con la pastilla aprende cómo ser corredor de bolsa, hablar otros idiomas, hacer negocios, y hasta artes marciales. Él podía hacer todo esto con el mínimo esfuerzo y con la mínima exposición, es decir, se acordaba perfectamente de artículos legales que había hojeado hace décadas, o lograba pelear contra 4 personas con sólo haber visto unos videos durante su adolescencia. No voy a discutir la ciencia de porqué esto no es posible, pero voy a discutir lo siguiente mejor que tenemos en la vida real: DROGAS DE ESTUDIO
Funcionalmente, las drogas de estudio se pueden categorizar como nootrópicos, agentes farmacológicos que mejoran el funcionamiento cognitivo. Existen muchos grupos de fármacos que cumplirían con esta definición, principalmente tenemos: estimulantes del CNS, colinérgicos, amino ácidos, y otros misceláneos. En teoría, cuando consumimos algún nootrópico, estamos intentando mejorar el funcionamiento del cerebro a través de algún mecanismo de acción específico, como mejorar la vasodilatación, aumentar la actividad colinérgica o adrenérgica del cerebro con el fin de tener mejor atención, memoria, inteligencia, etc. Vamos a ver si esto es cierto…
Aprendí sobre los nootrópicos por primera vez en segundo semestre. Según yo, estaba teniendo problemas de atención y de hipersomnia. El problema era grave. No podía poner atención a casi ninguna de mis clases y también me estaba quedando dormido. Lo peor fue la hipersomnia, ¡ya que me estaba quedando dormido hasta manejando! Mi gran solución fue buscar un agente farmacológico que me pudiera ayudar a sobrevivir esas épocas duras. Terminé encontrando el modafinilo.
Los estimulantes son el grupo farmacológico más usado como drogas de estudio, esto porque nos ayudan a mejorar la atención y a sentirnos más despiertos. Los más comunes son metilfenidato, cafeína, y el modafinilo (no se conoce bien su mecanismo de acción, pero lo voy a contar como estimulante). Las anfetaminas de prescripción son más infrecuentes porque ya no están disponibles en México.
El metilfenidato aumenta los niveles de aminas en el cerebro, esto es de gran ayuda para las personas con TDAH, ya que les ayuda a tener mayor atención. En personas sin TDAH, aumenta el nivel de alerta, la energía, atención, etc. Esto porque el mecanismo de acción es igual que el de la anfetaminas, que en personas con TDAH es muy bueno porque necesitan de ese empujón farmacológico para funcionar normal.
El modafinilo es un fármaco raro, su grupo farmacológico es bastante único y no se conoce bien su mecanismo de acción, pero el efecto de esta molécula es que mejora los niveles de alerta en personas con privación de sueño. Si tomaras modafinilo justo después de despertar bien descansado, no vas a obtener beneficios cognitivos. Estos son exclusivos a aquellas personas con auténtica narcolepsia o en trabajadores que no han logrado tener un descanso apropiado.
La hipótesis de los colinérgicos es que varios de los sistemas de memoria funcionan con acetilcolina, y aumentando los niveles de acetilcolina deberíamos de gozar de mejor memoria. La realidad es que los agentes colinérgicos no funcionan como drogas de estudio porque estos fármacos sólo tienen efecto en personas con enfermedades que disminuyan la acetilcolina, es decir aquellas personas con enfermedades neurodegenerativas que genuinamente estén afectando la memoria. Si no estás en ese grupo, lo más probable es que los colinérgicos no te serán de ayuda.
De la infinidad de nootrópicos que existen y que he estudiado y conocido, puedo decir con bastante certeza que la mayoría no valen la pena mencionarse porque no funcionan. Las excepciones son la L-teanina (que por su origen natural del té puedo recomendar su uso diario cuando lo consumes en té), la cafeína, el modafinilo si estás privado de sueño, y el metilfenidato.
Creo que a la mayoría de los que estamos en ambientes hipercompetitivos hemos pensado en usar alguno de estos fármacos. La verdad es que es bastante lógico, ya que efectivamente existen moléculas que nos pueden ayudar a completar las grandes cargas de trabajo y con las exigencias personales y académicas. Es mi opinión que gran parte del problema reside precisamente en esas presiones personales y profesionales que nos hacen buscar auxiliares farmacológicos, por lo tanto, el consumo podría ser síntoma de un sector sobreexplotado. Simplemente no puedo juzgar a alguien por buscar alivio con algún estimulante cuando eres alguien que está viviendo al borde de tus capacidades cognitivas y biológicas. Todos hemos estado en una situación donde hemos tenido que estar despiertos y al máximo durante más de 24 horas. Ya en este punto, cualquier alivio suena razonable.
Habiendo dicho esto, este artículo está enfocado en drogas de estudio, y la verdadera pregunta es, ¿existen fármacos que nos puedan ayudar a aprender mejor? La respuesta que tengo no esta fundamentada en estudios científicos, pero de todos los años de experiencia que tengo con este tema, la respuesta es que no existe una solución encapsulada que te ayude a aprender de forma rápida y eficiente. Imagínate al científico que descubriera tal químico, sería Nobel.
En segundo semestre, cuando estaba aprendiendo de los nootrópicos, estaba lidiando con muchos problemas personales y poco después terminé acudiendo con un psiquiatra que me diagnosticó con TDAH. A lo largo de mi búsqueda por encontrar la mejor forma de aprender terminé encontrando evidencia que se opuso a lo que solía creer, que era que podía haber una pastilla que pudiera resolver todos mis problemas de aprendizaje.
Como persona con TDAH puedo decir que los fármacos como el metilfenidato o la lisdexanfetamina definitivamente ofrecen un alivio y mejoría de los síntomas. A mis conocidos completamente sanos que han probado estos fármacos me han comentado que sí les ayuda a mejorar el estado de alerta cuando ya están cansados y a mejorar la concentración. La cuestión es que aunque consumas estos fármacos, al final del día te tienes que sentar a leer y ponerle las horas de estudio para adquirir el conocimiento, los fármacos no hacen este proceso más rápido o disfrutable. Lo que más me ha ayudado para aprender de forma eficiente ya lo describí en mi otro artículo. La ética del consumo de los estimulantes con fines académicos o profesionales es tema que no voy tocar en este artículo porque francamente creo que faltan estudios para apoyar la decisión final de si es correcto o no. De momento, lo que sí puedo apoyar es la idea de horarios de trabajo dignos, ya que las drogas de estudio son una respuesta adaptativa a estas cargas excesivas de trabajo.
Mi primera y última vez que compré un nootrópico raro fue con un amigo. Ahorramos y nos cooperamos para comprar un péptido nootrópico. Ambos estábamos muy cansados de sentirnos cansados y adormilados, y nuestra esperanza encapsulada llegó poco después. Tardé mucho tiempo para por fin terminar de entender que mi supuesto hipersomnio y mi fatiga crónica se debían en gran parte a mi falta de sueño, pero aprendí bastante rápido que hay mejores formas de gastar el dinero. Antes de buscar soluciones farmacológicas les recomiendo que busquen aquellos factores agravantes más prevalentes como, poco sueño, ansiedad, mal manejo de estrés, mala alimentación, sedentarismo, depresión… Ya saben, lo de siempre. ¿Ustedes qué opinan, sí sirven las drogas de estudio?
Referencias
Goodman, & Gillman. (2012). Las bases farmacológicas de la terapéutica. (L. Brunton, Ed.) (14th ed.). McGraw-Hill Interamericana Editores S.A de CV
Wikimedia Foundation. (2023, March 9). Nootropic. Wikipedia. Retrieved March 12, 2023, from https://en.wikipedia.org/wiki/Nootropic
Ohhhh yo llegué a usar modafinil0 para estudiar :O. Muchas gracias por la información!
¿Y cómo te fue? ¿Cuál fue tu experiencia?